EL CONVENTO DOMINICO DE SAN BENITO

(Parroquia de Santo Domingo de Guzmán)

 

        Los frailes dominicos solicitan fundar convento en la VIlla de la Orotava en torno al año 1590, ilusiones que se vieron sorprendidas por la fuerte oposición de la Parroquia de la Concepción y el Convento de frailes franciscanos que ya se habían establecido en 1519. A pesar de estas dificultades encuentran patrocinio en la familia Mesa que le cede algunos terrenos, así como su ermita dedicada a San Benito Abad en la que establecen sus primeros cultos gracias a la licencia otorgada un 23 de Octubre de 1593, siendo Obispo Fernando Suárez de Figueroa. En ese mismo año toma posesión el superior Diego de Buiza.

         Con respecto a la Iglesia, la actual fábrica comienza en 1620 y fue construída por etapas.

        En principio se estructura en planta de cruz latina pero con el transcurrir de los años se van multiplicando las capillas por las naves laterales hasta ser un total de diez. Todas ellas fueron costeadas por comitentes particulares que beneficiaron de este modo a la institución. En la fachada sobresale la sobriedad de la composición, donde lso elementos de relavancia son los dos arcos de medio punto y el emblema tallado en piedra los símbolos de la orden dominica. La torre (1794) es eje de una de las más hermosas perspectivas de la Villa, elevada sobre un cuerpo prismático cuadrangular al que le sigue un segundo cuerpo ochavado abierto con arquerías en todas sus caras y cubierta con cúpula nervada.

        Este monasterio llegó a ser uno de los más destacados de la provincia no sólo por los bienes materiales que poseía sino por ser también un extraordinario foco de cultura. Buen ejemplo de ello son las cátedras de filosofía y gramática así como la biblioteca que llegó a contar con más de 2000 volúmenes. Entre los alumnos más relevantes que pasaron por sus aulas, destacamos al historiador José de Viera y Clavijo, figuras de la literatura española de siglo XVIII como es el caso del fabulista Tomás de Iriarte y el ingeniero Agustín de Bethencourt Castro entre otros.

       Tras la desamortización y la subasta de los bienes de la comunidad de los dominicos (1821) el Convento tuvo diferentes usos.

        La Iglesia fue reparada en 1909 con la llegada de los Padres Paúles y abierta al culto en 1920.

        En 1980 se inicia un periodo de restauración más intensa que le ha devuelto al edificio parte de su primitivo esplendor arquitectónico. Se han recuparado lugares como el patio con sus bellas columnas toscanas, los arcos de piedra, los artesonados mudéjares y el pavimento.

        La Iglesia fue elevada a la categoría de Parroquia el 7 de Julio de 1995.

        Desde 1992 el recinto conventual alberga un interesante Museo de Artesanía Iberoamericana.